...fueron felices y comieron perdices.
Pero dentro de la mente del autor, los personajes puede que continúen viviendo. Tal vez sea la conciencia, o quizás un fuertísimo ego que detesta al mundo cuando no se corea su nombre.
El caso es que hace muy pocos días saltó la liebre: J.K. Rowling, esa autora que cada vez da menos que hablar sobre sus obras y más sobre cuestiones que poco tienen que ver con la literatura, admitió que debería haber finalizado la famosísima saga Harry Potter uniendo el destino de los personajes de Potter y Hermione.
Como bien conoceremos prácticamente todos los que conocemos la historia, eso no sucede así. Ni en los libros ni en los films. Pero a la señora Rowling ahora le ha parecido necesario soltarlo. Suponemos que después de tantos años, la idea ha engordado y ya no cabía en su cabeza.
Ahora bien, ¿deberían permitirse el lujo los personajes de continuar viviendo cuando ya ha finalizado su historia?
Algunos autores, como Francesc Miralles, hacen guiños al futuro de algunos personajes. Una clara muestra la encontramos en Oblivion, donde aparecen algunos protagonistas de Retrum. Pero no lo usa para corregir o cambiar algo de lo que sucedió en la novela. Es una forma de mostrarse agradecido a esos personajes, y también a los lectores que hemos seguido su historia.
También hay clásicos que algunos autores han querido enfocar desde otro ángulo. Por ejemplo, hemos podido conocer a los protagonistas de Orgullo y Prejuicio en el marco de un misterioso asesinato, o pudimos conocer los sucesos de Crepúsculo a través de los ojos de Edward.
Pero, al menos que recordemos ahora mismo, nunca alguien había planteado la pregunta exacta: ¿Debería hacerse público el deseo de cambiar el final de una obra?
¿Con qué motivo creéis que J.K. Rowling ha hecho estas declaraciones?
¿Creéis que Harry y Hermione hubieran hecho buena pareja? ¿Cambiaríais algo del final de la saga del mago?











