Título Original: Pompeii
Año: 2014
Duración: 102 min.
País: EEUU
Director: Paul W.S. Anderson
Guión: J.S. Batchler, L. Batchler, J. Fellowes, M.R. Johnson
Música: Clinton Shorter
Fotografía: Glen MacPherson
Reparto: Kit Harington, Carrie-Anne Moss, Emily Browning, Jessica Lucas, Jared Harris, Joe Pingue,...
Productora: TriStar, FilmDistrict, Constantin Film, Don Carmody Productions
Género: Aventuras
Pompeya, año 79 d.C. Milo (Kit Harington), un esclavo convertido en gladiador, ve cómo a su amor, la joven Cassia (Emily Browning), la obligan a prometerse con Corvus (Kiefer Sutherland), un corrupto senador. Cuando el Vesubio entra en erupción amenazando con destruirlo todo, Milo intentará salvarla... mientras todo se derrumba.
Hay ocasiones en la que una película es capaz de hacernos temer lo peor con tan solo escuchar su título.
Y algo así nos ocurrió con Pompeya. Nos temimos lo peor, pero nos llevamos una agradable sorpresa.
Aunque no pudimos evitar la broma de “tú no sabes nada Jon Nieve”, prestamos atención a lo que nos mostraba la pantalla. Lo que había conocido del director de la cinta (director de obras como Alien vs Predator, Death Race o Resident Evil) no auguraba un gran film. Sin embargo, estamos ante una versión entretenida de lo que ocurrió en Pompeya.
Pompeya no es (y supongo que tampoco lo pretende) la mejor película de 2014. No ganará premios a mejor guión, ni a mejor director ni a mejor nada. Pero, con una cola y unas palomitas, puede ser una buena idea para evitar el aburrimiento un domingo por la tarde.
Tiene buenas dosis de acción, de romance, efectos especiales en su justa medida y un trasfondo histórico que la hacen digna.





